De la palabra, Buenos Aires, unos la hacen su catecismo, como lo es el
fútbol en Boca
La bombonera, cancha donde se baila el tango
como en las
ventas se da un pase de pecho
Argentina, hasta Dios sabe cuando
mientras siguen naciendo
maradonas como Messi
Y suena una canción en Buenos Aires
con su mar de la Plata
de Sabina de Oro
Y Serrrat en la
orilla de su Mediterráneo .
Argentina, de estrecheces y colores en sus fachadas
Con su color de rosa en su palacio, donde todo se es negro
por sus políticos
Los azules verdosos de sus gentes, matices de su Mar como
ninguna otra
Con sus aguas nítidas y oscuras , sin saber si esta quieta o
esta movida.
Habladurías argentinos que hablan por los pies
Y que imaginan que el hambre les llenan los platos vacíos
Y el estomago les duele de pesadez digestiva, no de hormigas
Que hay hormigueos que matan sin dar calambres.
Pañuelos blancos de madres que se fueron sin sus hijos
Desde aquel 2 de mayo y de su plaza, no tuvieron paciencia,
como Violeta Parra,
Nos dejo de repente sus canciones, como Neruda dejo su poesía
entre sus gentes
Borges con sus sombras y sus miedos, Cortazar Parisino
inquilino y mujeriego,
Benedetti, como icono de amor literalmente
todos como apretados, en un rincón del tiempo y geografía,
el mundo como un cacho de cielo entre Uruguay, Chile y Argentina.
Italianos, Españoles, que abrazaron sus calles, cuando no
eran aun barrios
Puerto de Buenos Aires, símbolo de una Italia y una España de guerras y pobrezas
Cuando los Barcos no salían, y llegaban todos bien avenidos
Y aquellos inmigrantes todos fueron haciéndose porteños
Amalgama de gentes, a quien llamaban Tanos, Gringos y Gallegos.
De la palabra, los tipos que saben hacer cine, con todos sus
detalles
Que se ven desde lejos como de todas partes su obelisco,
todos saben de sus anonimatos
Cambian los nombres, pero los tangos no permutan sus letras
ni sus pasos
Versión universal, como el cuerpo de una mujer visto de
cerca
No se cuestiona su belleza, uno se deja ir por sus costuras
El pliegue de sus huecos y sus olores, el pelo recogido como
a la antigua
medias de seda entrecruzadas sobre los pantalones anchos de
un caballero
todo sin dejar de pisar una misma baldosa.
De la Palabra, Argentina son cifras y corazones
Trigo exportado a España, carnes, humanidades
Gratitud que hoy no son identidades
No existen otros puertos lejos de Buenos Aires
Los mares no son de oro, siempre fueron del mar de la plata
Hoy, somos todos piratas, y así nos va y nos irá mañana
No queremos ser otros, ni nosotros
Yo quiero ser de la palabra Buenos Aires…