viernes, 18 de octubre de 2013

Levántate conmigo...

Levántate conmigo, sin bandera ni signos que nos aten
Sin miedos ni temores que nos acerquen al hombre honesto y bueno,
Sin justicias con jueces y puñetas de ideologías políticas
Sin leyes y códigos deontológicos que nadie respeta
Políticos, gobiernos sin conciencia ni dignidades
Lavados de dineros, ladrón de guante blanco,
Banqueros, usureros, con corbatas de seda, trajes de manga ancha
Sonrisas de impunidad  cubierta, lagrimales secos
Sin alma, sin conciencia…

Levántate conmigo, grita, patalea, abre tus brazos, extiende tus manos
Cambia las calles, sus gentes, limpia de maldades las aceras
Combate el hambre del que tienes al lado, ayuda
Ofrece el poco de tu vida que te sobra, se feliz compartiendo
da, sonríe, abraza a tu prójimo, no esperes nada
 solo ofrece, se esplendido como son los días que te amanecen
sobrevive a la maldad que te rodea, lucha por erradicar tanta pobreza
la tuya, la ajena.

levántate conmigo, haz de este octubre, tu mayo francés del 68
puedes convertir este otoño honesto en primavera, solidarízate con los que nada tienen,
no cuesta tanto, protesta por el que pasa hambre
por el que no tiene una vivienda digna  en la que refugiarse
crea otro mundo para ellos, ilusión, esperanza…
en caso de necesidad, un poco de nada es muchísimo
no ignores al que pide limosna,
aunque te llames luis, Ana, Maria o Pedro
se Gandhi, Martin luter King, Teresa de Calcuta
supérate, se tú, un samurai del siglo XXI, crea un proyecto, construye
empieza mañana, y ofrece un café, a quien te pide y que  no miras nunca,
hazle ver que la dignidad no se pierde porque se tenga hambre.

Levántate conmigo, siente la libertad de soñar
Se noble, no te margines, que cuando mueras nada te llevaras
Comparte, reparte tu riqueza, sienta un pobre en tu mesa
Aunque no sea navidad ni dia de acción de gracias
Los lunes, los martes, un miércoles cualquiera
Da gracias a Dios de esa manera.

Levántate conmigo,  no dejes  que los niños se sientan huérfanos
No les niegues crecer sin tener padres
deja que sean ellos quienes te hagan sentir su cariño
ilumina su infancia con la luz de los libros
míralos crecer mientras sonríen.

Levántate conmigo, no seas uno mas, sorprende
deja un mundo distinto al que encontraste
que no  te echen de menos cuando te marches
deja tu impronta, revoluciónate yendo contracorriente
 exígete a ti mismo crecer en los gestos, en los hechos,
haz  que te apasionen los segundos, busca ser feliz cada minuto
que en tus horas, llegue a sobrarte todo aunque no tengas nada
dignifica tus limites compartiéndolos

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tarde de octubre

Tarde de octubre, el otoño  regresa entre los árboles
con las hojas pisadas por los suelos aquellos de la niñez perdida
 la infancia que se ocupa de cuidar la memoria
la desnudez sencilla de los árboles
Para que no se olviden las sonrisas con el sabor a pan y  chocolate
Rebanadas de azúcar y mantequilla, jersey de lana
 zapatos negros que nunca fueron caros
 con el pelo cortado sin flequillo en forma de tazón redondeado

Aquellos años, aquellas calles de aceras sin asfalto
Los charcos que se hacían cuando llovía, siempre en la calle
Jugando con las manos, corriendo con los pies, sin teléfonos, dispositivos  móviles, ni tabletas, Canicas de colores ,  peonzas que dan vueltas,
Y repetidos cromos que intentabas cambiar a tus amigos.

Olor a vendimia, a vino futuro de un  mosto que impregna el aire de mi tierra cuando llega el  otoño, hojas verdes con uvas blancas y negras, luz del sol que le dieron sus grados a los racimos, agua de lluvia caída en el mejor instante para que no se pudran en sus cepas, y que sean vendimiadas con las manos.


Ya sin los ruidos seguidos de chicharras y grillos del verano
El viento sopla con su música lenta, los colores pálidos de sus cielos
Sombras que serán mas oscuras cuanto mas cerca queden del invierno.
tardías mañanas, y sus noches tempranas, la luz que gira inversa
al opuesto camino del verano.


Tarde de octubre, de sentarse en el suelo junto al fuego
Maderas quemándose en una chimenea
Tus labios rojos, las sombras de tus ojos en la lumbre
La calma inquieta de mi ansiedad intrínseca por tenerte
Por Abrazar tu espalda,  y por sentir tu pelo en mi barbilla
Una copa de vino, el detalle de las gotas de lluvia
Calor humano que se condensa y va dejando el vaho en ventanales
Tinta invisible para escribir tu nombre en los cristales.

Tarde de octubre, volver atrás en un tiempo sin pausa que no es de nadie
Como sorbos pequeños pasan los días,  vaciando el vaso
nos vamos embriagando del  jugo de la vida
 generoso sonido del mar embravecido, las olas levantadas por el viento
las espumas de sal y plancton marino,  cielos grises
pisadas en la arena sin sombrillas.

Tarde de octubre, tarde de versos sueltos, melancolía
Otoño de poetas y poesía…




domingo, 13 de octubre de 2013

El ultimo Naufragio

El ultimo naufragio,  a las puertas de occidente, donde el agua azul turquesa del mar se mezcla con su arena blanca y fina de Lampedusa, la Italia mas al sur que existe, a mitad de camino entre Túnez y malta, paradójicamente lugares de interés cultural y turísticos, tocados por la abundancia de lujosos cruceros que navegan sus aguas, en busca de un pasado muy presente en África oriente medio y Asia.

No se trata de números cuando cada uno de ellos lleva aparejada la ilusión  por vivir mejor de quien no pudo hacerlo, los días de luto no son suficientes, cuando las noches quedan a oscuras en la nada, rodeados de agua, de un mar mediterráneo,  que como su nombre indica los separa de quienes no tienen la necesidad de superar la muerte para llegar a la otra mitad de la vida.

La hambruna es la ley mas justa entre los hombres, la que nos hace iguales, por muy diferente que vivamos, por muy distantes que nos sintamos los unos de los otros, y el color de la piel, los ojos, el pelo, nos separe,  nada hará que nos sintamos mas iguales que el hambre, otra cosa será el como y cuando comamos. 1.500 personas mueren al año ahogados en el mediterráneo intentando hacerlo sin conseguirlo según datos de Naciones Unidas, pero más se hunde esta sociedad nuestra y de todos,  que no oye la ayuda que nos piden, ni ve las manos que intentan  agarrarse a nosotros, ni siente la hambruna que nos rodea, mientras somos capaces de seguir viviendo en la opulencia como si normal fuera tanto naufragio, el mar todo lo tapa. todo lo esconde en sus profundidades.

Vergüenza, Borgogna, Shame, Honte… que dichas por un Papa resuenan en el eco profundo de un mármol reluciente, la divina opulencia de una iglesia con banca propia, cuyo ultimo año ganó 86 millones de euros, cuatro veces más que en el 2011, bajo el nombre de “ Instituto para las obras de religión “, hábiles en el  blanqueo de dinero, pero incapaces de lavar conciencias y tapar la hambruna de los hijos de Dios, que la iglesia dice representar.


El ultimo naufragio del pasado 3 de octubre,  deja de serlo  hoy  día 12,  ya no lo es, y a esas 400 muertes se suman otras 35, como cifras que llegan y se van, sin nombres, sin historias con pasado, presente, y futuro,  estadística en forma de números, como si fueran mesas con sus sillas, tazas y platos, ya sabe que el Excel, es como el mediterráneo, una hoja de calculo donde todo cabe, desde las ganancias del Instituto para las obras de religión (Banca Vaticano), hasta las cifras de las vidas perdidas del ultimo naufragio. 

sábado, 12 de octubre de 2013

pensando en él...

Pensando en él, ella no quiso despedirse,
 no quería que la línea recta entre dos puntos los separase,
Le había dado aquella tarde, lo que con  el sol,  ninguna mañana  sintió nunca
 Los reflejos de la luz escondiéndose en el cuerpo de ese hombre, se grabaron en ella
Como la tinta china en papel de arroz, meticulosamente, a mano, como se enseñaban las cosas en el pasado, intensamente, ella lo sintió así, desde el primer instante hasta aquel beso ultimo que supo a poco  y mucho al mismo tiempo.
el aliento de su compañía, fue su alimento de aquella merienda,
 escuchándole hablar de cosas que desconocía
le enseño a mirar el mar de otra manera, leyendo sus olas de tres en tres,
observando como del viento nacen los borreguitos hechos de espuma blanca y sal marina,
le dijo del porque las mareas, y las dunas se mueven empujando su arena
o como las algas,  sujetan  la fuerza del mar antes de llegar a sus playas
para que no desaparezcan.

Se reía con él, y de él salía su sonrisa hasta la misma comisura de los labios,
Sus manos eran suaves, no hacían daño aun apretándolas,
Su mirada era como un pequeño poema con mucha altura
Su olor corporal provenía del mar y sus esponjas de corales
Lo absorbía todo, todo lo impregnaba, su recuerdo quedaba
en lo etéreo que una vez por momentos fue real.

Se fue porque quiso, tuvo miedo a enfrentarse a su mirada
A sus manos posadas en su espalda, al calor del vaho de una palabra suya
El perfume discreto de su aliento, el morderse los labios para parar sus ansias
Su deseo de comérselo, no supo dar el paso, dejo de enfrentarse a la realidad
No volvió la mirada,  para que no la viera llorar
no quiso despedirse, y se fue caminando pensando en él…