domingo, 29 de septiembre de 2013

ser niño...

Como la edad, vamos cambiando al transcurrir los años,
Parecen muchos cuando vamos contándolos mientras felicitamos los cumpleaños,
La madurez no me es suficiente, si mirando hacia atrás, recuerdo las tardes merendando con pan y chocolate, de cuatro en cuatro onzas,
Volver a ser un niño, sin exigencias, sin prisas porque se haga de noche entre canicas
Cromos de futbolistas y petardos,
Correr para esconderse jugando al escondite
Sin que puedan prohibirte, ni que te exijan
Como pájaros libres, como perros honestos, leales a sus dueños
Timbres de bicicletas, charcos, rodilleras rotas manchadas de barro.


Aquella etapa, cuando mas compartí mi vida
Porque no tenía nada, porque nada más que aquellos amigos necesitaba,
Sin necesidades, sin prisa porque se ponga en verde el semáforo
Sin hora para entrar al trabajo, sin llegar tarde nunca a la calle,
Mi calle de tierra, aun sin asfaltar, y su olor a mojado cuando llovía

El miedo que me daban las tormentas, truenos escondidos detrás de los relámpagos,
El granizo de hielo, como piedras que tanto daño hacían  a las cosechas
Tierra de secano y de melones, de racimos de uvas, y berenjenas
Pisto manchego y asadillos,  de tiznaos y de  migas

La infancia la recuerdas como la vives
La vives para siempre como la recuerdas
No volverás a ella ni a ser niño
No dejaras de serlo, ni de tenerla
Una infancia que es tuya y fue de nadie
Tus amigos, aquella niña que te quitaba el sueño
Su pelo, su nombre en tu pupitre, aunque no te mirase, no la olvidaras nunca
Tu lo sabias, tu la observabas, perdida tu mirada lejos de la pizarra
Y en los recreos, te cruzabas con ella por los pasillos
Rezagado en las filas para estar cerca de ella,
 intentando tocarla sin conseguirlo.

cuadros en el mantel de la mesa redonda
 galletas deshaciéndose en un vaso de leche desayunando
un cuaderno con pastas azules, lápices de colores
el miedo de no saber ingles, y tener que aprobarlo
los poemas que escribía, donde todo se hacia  posible
donde no habían calles con pobres pidiendo
y los niños, solo sabían reír jugando
no existían guerras, ni gentes con ganas de hacer daño sin necesidad
mi poesía, la que nadie leía porque yo no era nadie
quise ser como el, pobre, sencillo, humilde
y tener amores platónicos como los tuvo él,
sentirme libre, como él lo fue,
de niño quise ser y escribir como él,
y leer como él, Miguel Hernández.


No recuerdo, la etapa que deje de ser niño, o si fue de repente, ni qué  día
No me di cuenta, imberbe aún, me dejaron de gustar las niñas de mi edad
Y mirando hacia arriba, me atraían las mujeres de mas edad que yo
Perfumes, vestidos, uñas y labios pintados, mujeres con zapatos de tacón alto
Deje de usar la goma de borrar y el sacapuntas
Y a querer ser mayor para ser fuerte, pero me equivocaba como todos,
Los años no te van dando nada, te van quitan el tiempo que no te sobra
La ingenuidad,  la luz de la razón y el pensamiento
La sonrisa continua, la que de niño tienes cuando lo eres
Ser niño, aunque no cumplas años, y te quedes sin tarta ni regalos.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Besos

Besos de mar salada, azul mediterráneo, palmeral verde
Rojo pasión, besos inacabados que dan mas ganas
Caricias que no cesan, miradas que penetran
Espuma y oleaje es tu sonrisa, viento aire y brisa
Rocío, escarcha y clorofila, sabor a menta
Besos fundidos con sabor a carmín de caramelo,
Caricias lentas, suspiro de aire, miradas que penetran sin cristalino.

Besos tuyos y míos, besos repartidos en saliva
Cuellos mordidos, manchas de carmín en las mejillas,
Sed de locura, hambre de hormonas
Besos y más besos, olor a ti, a roca perfumada de alga marina.
Mujer alicantina, tus besos son el mar, tu silueta la almendra de jijona
Sierra de Aitana,  el dulce paladar  del sabor a turrón de tu saliva.

Besos que sabes dar, roces de mareas vivas, agua y dunas
La luz que me deslumbra el faro de tu escote en mi retina
Miles de luces, infinitos destellos que atraen de lejos.
Besos y mas besos, besos de pegamento
Besos que se desean, labios que no se tocan
Besos apasionados, besos suaves y lentos, besos salvajes
Besos que no se han dado y que yo te regalo.

Besos perfumados por tu cuello, besos inventados por mí para tu boca
Besos que se enroscan en tu lengua, besos con hambre de pechos escotados
 En la curvada forma de tus muslos, llegando hasta tus ingles
Para jugar contigo las yemas de mis dedos, tu piel adormecida se despierta
Se humedece en tus jugos barnizando tus sueños de un barniz incoloro
Que hace que tu madera de mujer no se pierda.

Besos que te separan de una rutina simple, que te saben a lluvia y gotas de agua
a sol de primavera y de verano, besos que se imaginan y que no llegan
besos tuyos que salen de tu boca y mi deseo
besos de risa, de regalices rojos y de infancia
de pisadas de charcos, de sandalias manchadas de barro
de pupitres de escuela, de patio de recreo
besos  tuyos  que sabes que deseo
besos míos,  besos que quiero darte y que no llegan…..