sábado, 29 de marzo de 2014

Miguel Hernandez

De ti me atrae Miguél, tu libertad, tu coraje, tus ganas de escribir y de leer
de ti me atrae el deseo de sentirme poeta como lo fuiste tú

Me llena tu conquista en las riquezas, ajena a tu pobreza
Y quise caminar por las aceras, pisando los bordillos de tu Orihuela
Pensando en ti, atravesé el puente de la torre del reloj
Sobre el río Segura que mojara los pies de tu niñez

Pensando en ti, crucé el umbral del claustro de Santo Domingo
 ignorante de todo, queriendo saber más
 queriendo leer más, escribir como tú…
y tocando sus piedras, creí vivir tu tiempo y tus poemas

pensando en ti, miré el campo, la huerta de Orihuela
vi tus cabras por su sierra pastando, y a ti sentado con un higo en la boca
y un papel con tu lápiz trazando tus quimeras
y abrí los ojos, como si fueran grandes como los tuyos
observe tu paisaje, tus montañas, tu verde de palmeras y secano
la sombra que ya se hiciera historia del seminario arriba

pensando en ti, escuche los sonidos oriolanos
de sus tantas iglesias y campanas
que de niño te contaran los cuartos y las horas
tu lo escribiste “ contemplad mi pueblo, contemplad mi tierra”

yo, simplemente he querido ser tú después tantos años
ejemplo de tu tiempo, y de éste en el que vivo sin referentes
sin machados, ni albertis, ni lorcas, ni rosalias de castro

pensando en ti, hoy,  28 de marzo en el día de tu muerte
como ves, te mataron,  no moriste, seguiremos leyendo tus poemas.

sábado, 15 de marzo de 2014

CAO SHUNLI

En este escenario global calamitoso, a veces aparecen  personas que son ejemplo de dignidad en la vida que llevaron, como la Madre Teresa de Calcuta, Aung San Suu Kyi, Rigoberta Menchu Tum, Muhammad Yunus,   Ellen Johnson Sirleaf, Leymah Gbowee, Tawakkul Karman…,
Se me ocurre hoy que tu también, podrías estar entre esas personas que fueron y son capaces de  buscar  respuestas a tanto sin sentido, cuando te preguntas del porqué siendo la vida tan maravillosa, quienes la disfrutamos nos empeñamos en destruirla, no sin antes dejar de ser lo humanos que fuimos en el instante mismo del nacimiento.
Es cierto que uno se pierde en tantas organizaciones de derechos Humanos, políticas de Estado, diplomacias, fundaciones, organizaciones de las naciones Unidas, leyes y mas leyes internacionales de las que deberíamos estar orgullosos, pero que sin embargo no han impedido, que aquel 14 de septiembre de 2013, te detuvieran, desapareciendo en el aeropuerto de Beijing,  cuando te disponías a viajar a Ginebra, para seguir haciendo lo que mejor sabias hacer, en un ambiente hostil como Pekín, luchando por los derechos humanos de todos nosotros, y hoy 6 meses después, aparecieras muerta en uno de esos centros de detención u hospital anejos al sistema, donde te tuvieron privada de comida, de medicinas, de libertad, de dignidad.
Sé que no te importara que te diga, que tu muerte si valió la pena, al menos gracias a ella, y a que has salido en las noticias de medio mundo, te he conocido, he sabido de ti, ignorante de mí, que al contrario de ti, jamás  me pregunté, ni busqué respuestas a tanta miseria que nos rodea
Tu nombre Cao Shunli  quedará gravado como tantos otros nombres en mi memoria, San Francisco de Asis, Vicente Ferrer, Gandhi, el Padre Damian de Molokai..,  personas que como tú en silencio, buscaron solución a tantos problemas, combatiendo el hambre, la pobreza, las enfermedades, el incumplimiento sistemático de los derechos humanos.
 Desde este momento serás un punto cardinal en mi pequeña brújula que me indique el norte del más elemental de los sentidos, el común.

CAO SHUNLI, descanse en paz.

viernes, 7 de marzo de 2014

Leopoldo Maria Panero

La memoria cruel que nos quita el presente día a día
Nos recuerda lo lejos que nos queda la vida
Esa felicidad que a menudo te inventas
Al sentir la vergüenza de no conocerla cuando los demás hablan de ella,
Defenderse es legitimo, el miedo presente de la soledad
Sentirse solo no importa si los demás siempre te ven con gente
Nadie sabe si los conoces, si te conocen ellos a ti no importa

La locura maldita que acompaña al cuerdo en su vida diaria
No querer formar parte de esta falsa de mundo que nos hemos creado
Entre adoquines, ladrillos, riberas de ríos sin chopos y sin agua
Mares sin peces y montañas sin nieves en sus cumbres
Hambre, sed y miseria, niñez sin cuentos y sin manos tiernas
Derrotas injustas de quienes nunca juegan a la pelota.

Estar vivo, andando sin saber donde ir, ni en que banco sentarse del parque
No estorbar, ponerte de perfil sin que nadie te empuje
Ser bueno aunque nadie lo sea, ni lo intente con nadie
Rituales de una vida moderna que nos da la informática y sus teclas sin alma
Maltratos inconscientes de una sociedad muda y silenciosa
Morir en un desgaste de un grito sin respuesta
la foto que quedó en la memoria del otro aquel que fue injusto contigo
el vaso de cristal que se quedo sin sorbos encima de la mesa
alcohol maldito compañero de baile agarrado al derrumbe de uno mismo

siguiendo los acordes  de una música tosca
paso a paso como un fado sin prisas ni entusiasmo
no importa lo que fuimos, lo que somos
tu que fuiste coqueto en tus espejos rotos
de cóncavas imágenes  y manicomios
observador maldito de entre tantas comparsas de familia
losa que pesa en el rincón prohibido de cualquier apellido
mas o menos famoso por destino

tu recuerdo como de costumbre tu cigarro encendido entre tus dedos
literaria tu vida entre pasillos largos y esquizofrenias
morirte es un vacío que no llenara nadie al marcharte
alguna vez que otra lo intentaste, queriendo ser tu solo y no otros
ya ves, te ha resultado inútil, como todos te has ido
al menos tu los hecho sin morirte.