viernes, 3 de enero de 2014

Ansia...

Ansia…
 Ser entre todos como uno más, y volver sin irme
Temporal de mar y viento de levante y tramontana
Versos de impronta y renglones de cuadernos a rallas
En un coma inducido por la  impronta
Queriendo ser sin que me reconozcan.

Ser invisible como quien pide con la dignidad que se merece quien lo hace
La calle que siempre fue de nadie, y hoy de unos pocos
Los que menos la pisan, ni caminan por ella
sino en coche oficial  sin gastos e indefinido
Prisa de buena gente por cambiarlo todo de su sitio
Y ansia para conmutar la imagen tuya como madre, justificando el hambre
Vistiendo el sueño de tu hijo con un cuento de adulto sin lagrimales
Para llenar su estomago con imágenes
Haciendo que su pan tenga sabor a lo que se imagina sin ser untado

No hay tiempo como dijo Neruda para perderlo
Demasiadas preguntas sin respuesta, demasiadas banderas desiguales
Y sin embargo no somos tan distintos, la rojez en los pómulos por  vergüenza
Los gestos inequívocos de no tener conciencia
Uniformes con armas sin razones, poder y fuerza sin consenso
Guerras que ya no duran días, ni mil, ni seis, ni cientos
Es crónico el conflicto, no hay tiempo ni lugares
Todos somos culpables, no quedan niños a quien fingir de ser cada día mejores

Ansia, prisa por cambiar el curso de este río que todo lo destruye
Fluvial que nos lleva al mar sin devolvernos
Nadando adversamente a contracorriente con la corta memoria de lo peces
Si, ya se que no es del todo  cierto que no tengan memoria
Pero, cuantos recordamos las guerras entre  nosotros
Y para que nos sirve ser tan listos
Si con los dedos hoy,  no puedo terminar de contar tantos conflictos

Ansia, por hacer algo útil, como tantos lo hicieron antes de irse.


“A quienes sin nombre, premios  ni recomendaciones, lucharon por sus dignos ideales sin importar dejar de vivirlos si otros lo hacían por ellos, gracias a todos…”



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