A veces presumo de ti, y me hago lector tuyo sin permiso
Busco un renglón donde al final rubriques con tu firma “La
Pillis”
Pero antes, donde el verso se forma, tu escribes y retratas
tu alma
No te importa que lleguemos a ti desde muy lejos
Y aun así, a veces te sientes sola, y entras y sales de
cualquier puerta
Con tus andares, con tu sonrisa, tu poesía
Te gusta mirar los ventanales y con la vista abrirlos si están
cerrados
No te hace falta nada cuando miras la calle desde tu perspectiva
Te fijas en aquello que nadie para cuando tiene prisa
Tu pausa es lo que te hace escribir, y tu escritura es lo
que me hace sentir.
A veces me pregunto que te hace que pienses en mi al
contestarme
No soy cliente tuyo, aunque lo anhele serlo
Y sentirme poeta en sídamo, como muchos que fueron a verte
No fui a tu clase, ni jugé contigo en el recreo
No compartimos libros, ni escribimos poemas mientras
crecimos
No fui niño a tu lado, y sin embargo
me veo enamorado con pantalones
cortos de tu sonrisa
a veces hablo de ti a la gente, y por favor les pido que te
lean
y te comparto, cual rincón preferido para perderse
mi paisaje, un renglón cualquiera de tu cuaderno
la imagen de tu verso, como enfermedad crónica,
y necesito más, que cuando no te leo, duele
A veces me pregunto, porqué te haces llamar así
La Pillis
No hay comentarios:
Publicar un comentario