martes, 8 de enero de 2013

a sotavento

Como buen marino, estaba situado a sotavento, entidad bancaria cuyo portal estaba refugiada de lluvias y vientos, el frío era otra cosa, como el hambre, la humedad, que se metía en los huesos y que apenas tocaban los cartones usados en el suelo. Sus pertenencias dos cajas que intentaba ocultar bajo sus  ropas, su barba blanca sin arreglar contrastaban con su pulcritud, una fuente cercana donde se aseaba todas las mañanas era cómplice de sus limpias manos, cada día recorría el kilómetro y medio de distancia que lo separaba de un comedor social, puntual a las doce, guardaba su turno, como buena persona, nunca dejó de serlo, solo era pobre no maligno.
Le gustaba atender a la gente, eso le hacia sentirse no tan diferente como los demás puede que le veían, los años se le multiplicaban por dos en su rostro, su juventud fue dura, como lo es su madurez presente, con familia pero sin ella los caminos del señor le llevaron a su esquina de siempre, el sólo tuvo que andar por ellos y dejarse llevar por la las calles, su vida era eso, para él no existían rebajas, ni cuestas de enero, conoció algunos puentes pero nunca se fue de vacaciones, siempre se quedaba en ellos viviendo debajo.  Ahora pienso si no sería injusto dar las gracias a Dios, por la vida que me tocó llevar, como hacer para que nadie pida por la calle, y que todos tengamos lo necesario para que el hambre sea una hipótesis más que nadie pueda demostrar.
Negro sobre blanco, es la vergüenza que pasé al acercarme a él, no era por mí, yo sólo quise contribuir de manera ilusa con un euro, lo pasas mal cuando te acercas a sus pertenencias, uno no esta acostumbrado a llevar una vida en un par de cajas, como no lo está cuando recoges un premio en una ceremonia, y tienes que hablar para todos,  no sabes como actuar, quizás la próxima vez puede que sean dos en vez de un euro, y  lo absurdo me deje preguntar por su nombre, hablar a una persona no es tan difícil, el premio que recoja será inmenso, sentirme solidario, aunque uno nunca llegue a serlo del todo. ojala en la próxima vida, tengas mas suerte y seas tu quien tengas que luchar con tus vergüenzas para acercarte a alguien, aunque sea a mí,  y tus puentes sean de jueves a domingo, y  huelas  la piel de una mujer mientras te mira con deseo, y sepas lo que se siente cuando lloras de felicidad, y te acerques a los cajeros con tarjeta de crédito en lugar de cartones, y tus cajas no sean de cartón sino bancarias,  y viajes de un sitio a otro en tu propio coche., y como buen marino, no te escondas del viento a sotavento, y sientas el placer de navegar sintiendo la brisa en tu cara a barlovento

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