jueves, 10 de enero de 2013

el miedo

El miedo es  un gen personal e intransferible, entra en nosotros como se va, a veces rápido, otras mas lento, nos confunde, nos protege, nos ayuda, nos merma, nos aturde, nos desorienta, nos va guiando.
Con él nacemos, con él vivimos, compartimos con él cuanto nos rodea, al sentirlo el corazón palpita mas deprisa,  acelera su ritmo, se agrandan las pupilas, para no dejar que quedemos a oscuras, segregamos  la hormona de la adrenalina, que nos despierta en la atención, y la hormona llamada  del miedo, la corticoides, que impiden que se produzca la “Sinapsis” (la conexión entre nuestras neuronas), para que biológicamente no podamos desarrollar todo nuestro potencial cuando vivimos en una situación constante de miedo, y nos paralizamos,  como mecanismo de defensa.

El Psiquiatra Victor Frankl fue un psiquiatra judío que pasó la segunda guerra mundial en varios campos de exterminio, entre ellos Auschwitz y Dachau,  Según él, no se salvaron de aquel infierno los más fuertes, ni los más cultos, ni los mejor preparados, sino aquellos que tenían una motivación más allá de su propia vida: "cuando salga escribiré un libro", "cuando salga veré a mis hijos", "cuando salga contaré esto al mundo". 

El miedo es humano, y por ello es grandioso, dicen  que se huele, a veces se observa cuando se esta nervioso y el sudor lo delata, el miedo se escribe como lo hizo Neruda en su poema, y se siente en un escalofrío por la espalda cuando quieres besar a quien deseas, y te acercas a ella sin atreverte hacerlo.

El miedo es paciente, no tiene prisa nunca, y perenne en  sus hojas, no caduca en el tiempo ni se extingue, del miedo se hace cine, y del cine películas llamadas de terror, es gótico y sombrío, de rostro  feo y  jorobado,  sale de noche en forma de vampiro, con luna llena, el hombre se hace lobo y sus aullidos se transforman en miedo, cuando caminas, el miedo son grafitos de cementerio, son gritos de silencio, psicofonías, caminar a oscuras por un bosque sin árboles, noches de tormenta, rayos y truenos
 El miedo es de todos cuando perdemos la libertad.  

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